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Una delantera como la BBC

Tras años de sequía, Benzema, Vinicius y Asensio igualan la producción goleadora de la última temporada juntos en el Madrid de Cristiano, Bale y el francés

Por: DAVID ÁLVAREZ
Uno de los abismos más profundos a los que se asomó Carlo Ancelotti al regresar al banquillo del Real Madrid fue el cráter que había dejado la marcha de Cristiano Ronaldo en la producción goleadora del equipo. La última versión de la BBC, en un curso bastante desacertado de Karim Benzema, el 2017-18, promedió 2,03 goles por partido en la Liga. La temporada siguiente, la producción de los tres máximos goleadores (Benzema, Bale e Isco) cayó a 1,27. Los dos cursos siguientes los realizadores del Madrid se movieron en esa zona de escasez (1,13 y 1,10), con Sergio Ramos, un central, como tercer mejor anotador. Un páramo. Hasta ahora: Benzema, Vinicius y Asensio suman 2,08 goles por partido en esta Liga. Como la última BBC, publicó hoy EL País.

El trayecto ha sido doloroso y, sobre todo, costosísimo. En las tres temporadas post Cristiano, el Real Madrid gastó alrededor de 350 millones de euros en una colección de atacantes (Vinicius, Mariano, Brahim, Jovic, Rodrygo, Reinier y Hazard) que en este tiempo apenas sumaron 40 goles.

Ese fue el panorama que recibió en Valdebebas a Ancelotti, a quien el club no le compró ningún delantero más. Pese a eso, en su primera comparecencia dijo tener una solución sencilla a la sequía: “Benzema tiene que marcar 50 goles, en lugar de 30. Vinicius tiene que marcar más… Necesitamos más goles de los extremos y de los medios. No es solo una cuestión de fichar un delantero de 30 goles”, dijo. El plan, que pareció rebosar osadía y tener más de deseo que de otra cosa, amenaza con cumplirse. Y no de manera casual.

Vinicius empezó la temporada lanzado. De repente se había transformado en el futbolista más amenazante y resolutivo de Europa. Marcó cinco goles en las primeras cinco jornadas de Liga, y eso que empezó la temporada por detrás de Eden Hazard. Pero enseguida se llevó por delante al belga, y también todo el historial de memes que había acumulado en sus años de mayor fallón del reino. Detrás de la transfiguración del brasileño, un cambio decisivo: pasó de sentir que Zidane no confiaba en él, y que cada error sería muy penalizado, a escuchar a Ancelotti decirle que le gustaba su fútbol y que estaba seguro de que podía aportar mucho más.

Además, el italiano dedicó bastante tiempo a explicarle que era muy difícil marcar después de muchos toques, que debía moverse más a menudo hacia la portería y menos siguiendo la banda, y que el espacio que le permitía ganar su velocidad tenía que dedicarlo a pensar y no a seguir terminando de forma apresurada.

La combinación ha dado como resultado una madurez repentina en la que Vinicius es capaz de resultar importante incluso en partidos en los que no regatea a nadie. A estas alturas acumula 16 goles y nueve asistencias. En su mejor temporada completa, la 2020-21, firmó seis goles y cuatro asistencias.

Su mejoría ha contribuido también a la crecida de Benzema, que ha pasado de desconfiar de Vinicius —”juega contra nosotros”, le dijo a Mendy— a encontrar en él un socio productivo, al que asiste y del que ha recibido ya cinco pases de gol. Con más socios dentro del área y menos necesidad de rondar el centro del campo para ir a buscar balones, el francés ha disparado su promedio goleador: de rondar los 0,65 por partido en los años de travesía post Cristiano a los 0,92 de lo que llevamos de curso, camino de su mejor marca como blanco.

La crecida goleadora del Madrid la ha completado Asensio, que tampoco empezó el curso como titular. Por delante tenía a Bale, que enseguida se esfumó. Desde entonces, el balear se ha ido haciendo con esa tercera posición en la delantera, que estos años ha visto pasar un carrusel de atacantes sin que ninguno terminara de echar raíces en la banda derecha. De hecho, el ataque del Madrid se ha inclinado bastante hacia la izquierda en los últimos tiempos, con Kroos, Vinicius, Mendy y Benzema; mientras el otro lado lucía más débil sin un extremo de garantías y con las intermitencias de Carvajal por las lesiones.

Superados ya los temores y las dudas derivados de su grave lesión de rodilla, Asensio está completando su temporada más sólida y productiva: lleva 10 goles y una asistencia en todas las competiciones, y es el tercer futbolista de Europa que más veces tira a puerta (1,81 por partido). Tiene más confianza e impulso; se mueve más cerca de la frontal del área, la zona desde la que su disparo resulta más peligroso; y siente la competencia de Rodrygo, con quien lo alterna Ancelotti.

A veces de manera muy cercana. Como contra el Alavés del mes pasado. A la hora de partido, con 0-0 en el marcador, Asensio comete un error grave: da un pase atrás a Courtois que se queda corto, lo intercepta Pere Pons, que se queda solo ante el portero del Madrid y casi marca. En la banda, Ancelotti llama a Rodrygo, que había estado calentando, para meterlo por el balear. Pero menos de dos minutos después, Asensio marca un golazo y el brasileño tarda 20 minutos en sustituirle.

Otra escena: Rodrygo fue titular el sábado pasado contra la Real Sociedad, y durante muchos minutos la mayor amenaza del Madrid en ataque. En el 77 Ancelotti lo sienta. Sale Asensio y marca en la segunda pelota que toca, apenas dos minutos más tarde. Y así mantiene el trío que forma con Benzema y Vinicius a la altura de la última BBC.

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