ENTRE ESPERANZA Y PAPELETAS

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        “Servirse de un cargo público para enriquecimiento personal ya no resulta inmoral, sino criminal y abominable.”, Marco Tulio.

Por: Alexander Calero

Ecuador se levanta cada día con nuevos casos de corrupción, que ponen en jaque la historia política de toda una nación y es que al parecer sus políticos perdieron el norte, olvidándose de servir para servirse y llenarse los bolsillos hasta más no poder. La credibilidad de los partidos políticos y movimientos se desvanecen con la fe de los ciudadanos, construyendo una verdadera odisea en el panorama electoral. ¿Con este escenario, nos estamos acercando a una crisis electoral?

En estos últimos años, se profundizó la brecha que ponen los ciudadanos hacia las organizaciones políticas, ya que hemos visto los tentáculos del poder en sus más oscuros deseos por controlar las arcas del Estado, y consumir a su paso la ilusión de todo un pueblo que lucha en medio de la mayor crisis social, económica y política.

 El gobierno, la asamblea, los hospitales, prefecturas y alcaldías están en el ojo del huracán por una decena de polémicos actos de corrupción que se han dado en el régimen de Lenín Moreno, que ya le queda menos de un mes en el gabinete presidencial y según encuestas es el presidente con menos aprobación en la historia.

La carrera presidencial para llegar al Palacio de Carondelet y a la Asamblea Nacional, será el próximo 7 de febrero del 2021, las manecillas de reloj no se detienen, y un panorama casi oscuro rodea al apoyo a las instituciones y actores políticos.

 La confianza del pueblo ha caído en un tobogán de rupturas y suspicacia que confirma una posible crisis electoral, según la última medición del Barómetro de las Américas. La esperanza por sentirse parte del sistema político y la garantía de las cortes por un juicio justo estarían en la cuerda floja.

Para el Magíster en periodismo, Alberto Quijije de 31 años, cuya experiencia es de asesor político enuncia con fervor, que las fichas del juego ya están lanzadas y que los ecuatorianos si tienen claro el panorama electoral, descartando a rajatabla descarta una crisis electoral. Sin embargo, da un jalón de orejas por la falta de organización de los elementos electorales y el sinnúmero de personas que buscan el poder.

Dicha posición, se basa por toda la información que hay de los candidatos y los tintes que se conocen de los movimientos políticos, que van detallando su esencia.  Para Quijije, la digitalización es una ventana de transparencia de doble filo que permite indagar y desenmascarar a los de traje y corbata.

“La tendencia hacia el expresidente sigue estando en el ambiente político y en las encuestas ocupa junto al banquero, Guillermo Lasso, los primeros puestos para ocupar la silla presidencial”, analiza Quijije, mostrando un sondeo de intención de votos realizada por Cedatos con cierre del 8 de diciembre:

En pie de lucha y con un rostro joven, Kenya Briones, se prepara para las próximas elecciones como alterna para la Asamblea Nacional del distrito Manabí, con el movimiento “Sí Podemos”, lista 72,  con sus veinte años de edad, se siente como pez en el agua y preparada para recuperar la confianza de los ecuatorianos, que con una profunda tristeza en su voz confiesa que se ha perdido.

Para Briones, sí se visualiza una crisis electoral pese a las encuestas. “He palpado como la gente no sabe por quién votar y decepciona, indigna y da un mal sabor de boca”, sostiene con voz segura. “Para aceptar mi candidatura escuché a todas las personas importantes en mi vida, pero en especial, escuché mi corazón”, recordó Kenya, con un resplandor de sol en sus ojos marrones claros.

Según encuestas de Lapop, para el año 2019 el pueblo ecuatoriano consideraba que más de la mitad de los políticos son corruptos, esto basado en intereses personales y en la búsqueda del poder absoluto que en varias ocasiones ha despertado el rugido del pueblo, llevándolo a las calles con voz de protesta e indignación.

Sin embargo, no permitirá ser salpicada por los casos de corrupción que han manchado la política ecuatoriana que se propaga como una segunda pandemia en el país. La segregación por ideología política en los últimos años ha dividido a Ecuador en dos grandes tendencias: los llamados correístas y los anti corresitas. Fenómeno que ha deteriorado el sentimiento de unidad nacional profundamente.

También están los que dicen que no les importa la política o el “yo no vivo de la política, yo vivo de mi trabajo”. Pero sin una política saludable no existe condiciones para trabajar y ahí si nos afecta las decisiones que tome el gobierno de turno. Es importante que la juventud se interese en las disposiciones y en el rumbo del Ecuador, es cierto que en las papeletas electorales están los mismos de siempre, que para la joven candidata a la Asamblea Nacional, Kenya Briones, es la razón de la crisis electoral.

Con el mismo criterio, la joven estudiante de Comunicación Social, Rosse Borges, de nacionalidad venezolana y padre ecuatoriano, que reside hace 3 años en Ecuador, cataloga como muy tímida, pero si con aires de cambios al sistema político ecuatoriano que desde los años 1822 se ha visto embarrada por los actos de corrupción que han marcado la historia.

“En Venezuela, aún se encuentran ecuatorianos refugiados por el feriado bancario de los años noventa” relata un poco de la mayor migración masiva que ocurrió en el país y asegura que la fórmula secreta para tener una buena política es tener nuevas mentes que lleven las riendas de la tempestad política que azota al Ecuador.

 “Estar estancados a un pasado no va a permitir que la sociedad ecuatoriana avance”, aconseja Borges. Sin embargo, no está de más mirar atrás para recordar las malas decisiones que pudieron tomar algunos exmandatarios. “No es el momento para dar el brazo a torcer, y dejar el barco a la deriva, Ecuador es uno de los principales exportadores de su riqueza natural que se debe defender con uñas y dientes”, enfatiza Rose, con un aire de descontento por la crisis electoral

Para Borges, las nuevas mentes que deben llevar las riendas son los jóvenes, pero que estén preparados y no los que vienen con el chip de la sinvergüenzada politiquera, y esto solo se lograría cambiando la estructura educativa que debe formar mentes con valores para encaminarlos por el sendero correcto

Pero el panorama político se agravaría al contar con un 25% de ciudadanos que si toleran la corrupción en tiempos de crisis, como lo confirma la encuesta de las Américas, aumentando la densa oscuridad para el progreso e ignorando la realidad del descaro y desfachatez pública. 

“Seamos más críticos con los políticos que elegimos, no nos dejemos engañar con promesas que financieramente son imposibles en un estado saqueado económicamente por los funcionarios públicos”, propone Borges con una mirada segura

Con unas elecciones a la vuelta de la esquina y dos entidades electorales en el ring, es necesario pensar que el voto será una decisión transcendental en un mundo desigual e injusto, pero con el objetivo de un Ecuador de cambio.

Para nadie es un secreto que los casos de corrupción que se vivieron junto al Covid-19 salpicó el campo político y a sus protagonistas. Esta crisis de reputación coincide con las elecciones generales del 2021 con 17 organizaciones políticas que presentaron sus respectivos candidatos en medio de la pandemia, impidiendo el acercamiento social.

El calendario electoral ya estaba aprobado desde el 12 de marzo, días antes de la cuarentena con un escenario atípico en toda la historia de la democracia del país. Ya con fechas establecidas, el Consejo Nacional Electoral trabaja lentamente con una fuerte controversia de candidatos.  El desencanto político es claro y más aún con el manejo del Estado, en donde se busca con ansias la propuesta de la esperanza.

Con este panorama ya despejado, los 48 días restantes que quedan para el 7 de febrero será cruciales para conocer el camino que escojan los 17 millones de votantes que abrirá un abanico de posibilidades o desesperanzas.

Sin embargo ¿Cómo se sabrá si la decisión es la correcta ?, solo con el tiempo se podrá descubrir si se sigue con la misma clase de políticos o en verdad ya podremos caminar en democracia.

 Y es así como el reloj cuenta minutos y horas para la llegada del nuevo ocupante de la silla presidencial que deberá enamorar a los decepcionados de la política ecuatoriana. Sintiendo las tonalidades del Himno Nacional y el amarillo, azul y rojo que debe correr por las venas del ejecutivo respetando las leyes y sirviendo a los ciudadanos.

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