FABRICANDO SUEÑOS

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Habilidades y destrezas es lo que mueve este taller de sandalias donde la labor, dedicación y amor que nos enseña esta emprendedora. “SUFA” es reconocida en Portoviejo por su calidad y comodidad al vestir los pies, y es que como si de un delicado rostro se tratara, Fabiana Molina maquilla con precisión cada pieza femenina.

“Desde pequeña soñé con tener mi propio negocio, primero trabajé con mi mamá en SUFA Fashion, un emprendimiento que fracasó, pero hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria, y hoy estoy contenta y celebro con Dios todo lo que he logrado alcanzar”, agradeció con fervor con sus ojos vibrantes como luciérnagas en la oscuridad.

Como la belleza es la iluminación de tu alma, los pies es el reflejo de amor propio, lucir de una manera sutil y elegante no es problema para Molina quien ha invertido todo su tiempo y economía en este negocio, explorando diariamente cada tendencia para que tus calzados exhiban como lo más top.

Berenice Zambrano detalla que, gracias a los catálogos de precios para mayoristas, ha generado ingresos con los que ayuda a costear las medicinas de su madre quien sufre de artritis.

La salud de la madre está siendo consumida por esta dolencia genética, sin embargo, Berenice hace hasta lo imposible porque la mujer que la concibió se encuentre bien.

Zambrano estudiante de la Universidad Técnica de Manabí, expende las producciones de sandalias mediante pedidos por redes sociales, “me ha ido de maravilla, subo las fotos a mis redes sociales y muchas de mis amigas me compran, incluso amigos para regalarle a sus novias, y lo mejor es que no tengo reclamos ya que la calidad de zapatillas es muy buena” enfatizó emocionada.

Bullying

Durante la infancia, sudó sangre junto a cada persona que compartía con ella, Fabiana sufrió de bullying desde sus 12 años por estar pasada de peso, sus camaradas le vociferaban ¡gorda! esto hacía que su integridad se encuentre afectada.

A menudo tenía agotamiento físico, mareos y sueño, mientras pasaba todo el día en mi cuarto sin hacer nada, fue ahí cuando me di cuenta que habían cambiado ciertas cosas en mi cuerpo; al principio no quería ayuda de nadie, creía que estaba bien, sólo pasaba en mi mundo, buscando información sobre adelgazar, ejercicios para bajar rápido de peso, técnicas para tener el abdomen plano, comida que no tenga calorías, y más cosas que tenían que ver con un cuerpo perfecto, narró Fabiana con un gesto de incomodidad en su mirada.

Al llegar a casa Susana su consanguínea mayor también la agredía, con insultos, gritos y groserías, tanto que ella no quería regresar ni siquiera donde debería de ser su refugio.

Dos intentos de suicidio fue la gota que derramó el vaso, luego de solo comer latas de atún en agua y no ver resultados rápidos, se cansó de tanto daño, y atentó contra su vida.

“No sabemos en qué momento se llega a un punto crónico, pero con la ayuda de Dios y de mi familia, y cada día luchar contra todo esto, hoy estoy mejorando sin dejar que me afecten los comentarios de otras personas”, enfatizó con una sonrisa mientras sobaba sus manos.

“Durante todo el proceso de aceptación pasé por una etapa de depresión y ansiedad, la misma que complicó más mi vida, sentía mucha tristeza y odio a mí misma y sin saber que me estaba lastimando; hacía mucho ejercicio sin medir las consecuencias, no comía, no tenía mi vida normal, el encierro era ni refugio”, puntualizó la joven con seguridad, moviendo sus manos.

Sussana Patricia su progenitora de piel delicada, contextura gruesa y alegre, resalta, “fueron meses muy difíciles donde no sabíamos qué era exactamente lo que debíamos hacer con mi hija, me hacía muchas preguntas pero no encontraba respuesta; trabajaba sin ánimos de hacerlo, me encontraba desaparecida en un bosque oscuro, tratando de encontrar un lugar seguro, para ayudar a mi pequeña”.

Producción

La elaboración de estas hermosas prendas que realzan la parte inferior de las féminas lleva un trabajoso procedimiento, este comienza en el corte de los moldes de la capellada, después se realiza la costura del mismo, para continuar se elige la plantilla y la forra, se monta la sandalia ubicando goma amarilla a las piezas, estos son los procesos que siguen esos dedos hábiles y con paciencia espera unos minutos a que está seque, para montar con la horma de la talla y medida de empeine.

Delicadeza y sutileza son el ingrediente principal para que se culmine con éxito este producto. Limpiar la plantilla con i222 para que no queden residuos, untar goma de poliuretano al aire libre, antes que caiga el sol y y el olor penetrante y dañino de está goma blanca afecte a sus pulmones, actuando con el calor este material esparcido en lo necesario, se introducen las piezas a un horno para luego ser unidas y acentuadas con un  martillo.

Con una sonrisa de oreja a oreja y un rayo de sol que ilumina su rostro, Fabiana se enorgullece de lo lejos que ha llegado, el camino ha estado lleno de huecos, pero siempre los ha esquivado. Recuerda con mucho énfasis sus inicios como emprendedora.

«Me da mucha satisfacción poder ayudar a mucha gente con algo que me hace feliz, saber que muchachas como yo también generan a través de mi negocio y que ellas utilizan para bien ese dinero», atestiguó Molina mientras el atardecer caía al ritmo de sus lágrimas de felicidad que inundaron su corazón.

“Aunque viajemos por todo el mundo para encontrar la belleza, lucir encantadora viene desde abajo y las sandalias artesanales nos demuestran lo increíble que podemos lucir agregando el diseño correcto”, asegura Molina con gesto de firmeza quien además de expender estos calzados es estudiante de comunicación.

Deja que la belleza de lo que amas, se convierta en lo que hagas, con vocación y rigor en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí Fabiana pone todo su empeño cursando ya el séptimo semestre, “la comunicación es la respiración, que el servicio postal debe tener al alcance, no de la última aldea ni de la última choza, sino del último de los ciudadanos”, señaló.

Las tiras sobre el empeine no se comercializan solas, ella aprende a generar contenido de marketing en redes sociales, manejando instagram con videos muy creativos e imágenes que captan la atención de los clientes.

“Gracias a las plataformas virtuales he llegado a varias ciudades más, así mismo distribuyo mis productos haciendo envíos por cooperativas incluso hasta otras provincias”.

“El viajar es una escuela de filosofía”, indicó Molina mientras acariciaba su cabello como si de un bebe se tratara. El arte que desempeñan esos tiene que llegar lejos y como su más anhelado sueño, luego de terminar su carrera, pondrá su tienda física en Estados Unidos donde vive su progenitor.

Precios

Bajo las estrellas, el resplandor del astro iluminaba sus mejillas mientras con satisfacción concretó sus precios. Las sandalias son de cuero con la planta de goma y el acceso es mediante una hebilla de metal, de planta baja tienen costos desde seis dólares hasta doce, en cuanto a plataformas desde veinte a veintitrés dólares y tacones de veinticinco hasta treinta dólares.

Los costos varían dependiendo de la personalización, los materiales y acabados adicionales que deseen los consumidores.

“El éxito del ser humano es trabajar, el que trabaja se edifica y el que no…….” afirmó Fabiana Michelle Molina Macías con suspenso y una sonrisa resplandeciente y es que los logros no se hacen a partir de las victorias fáciles sino en base a grandes derrotas.

Así es como, el laborioso trabajo queda listo para ocupar el armario de cada una de las compradoras, seducir portando belleza, calidad y comodidad al caminar.

Soñar no cuesta nada, hacerlo realidad depende de ti, lucha, trabaja y lograrás estar en los zapatos que un día fantaseaste.

Redacción: Odalis Santillán Palma

 

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