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Rostro perdido

Descontrol y exceso de confianza por parte de los ecuatorianos luego de la eliminación de las mascarillas, es el tema diario por el cual existe preocupación de parte de un bajo porcentaje de la población.

Por: Kelmi Cedeño

Sin duda alguna, el pasado veintiocho de abril el país vivió uno de sus momentos más épicos de toda su historia, en donde el sueño eterno de quienes se sienten liberados de no portar cubrebocas y la desconfianza de no utilizarse por posibles rebrotes fue un debate nacional recargado de pros y contras.

La decisión llega luego de más de dos años de pandemia, en donde el presidente de la República, Guillermo Lasso, anunció por medio de un evento realizado en las instalaciones del ECU-911, la eliminación del uso obligatorio de mascarillas en espacios abiertos y cerrados del país.

Durante su intervención, el Presidente afirmó con seguridad en su voz que “la decisión llega tras alcanzar cifras récord de vacunación, resaltando que un 87% de las personas adultas mayores cuentan con una sola dosis, y el 83% ya ha recibido las dos”.

Datos estadísticos de las vacunas administradas y el valor correspondiente de las personas vacunadas en el Ecuador.

Daleni Encalada, estudiante de la universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, puntualiza que la pandemia sin duda alguna provocó tiempos difíciles a nivel mundial, en donde muchas familias se vieron afectadas, además de acabar con la vida de muchos seres que dejaron un gran vacío en sus hogares.

Hoy en día, Daleni se encuentra afligida por el decreto firmado por el presidente, el mismo que ha tomado la pronta decisión de eliminar el uso de las mascarillas, ya que aparentemente el covid-19 ha desaparecido rotundamente.

“Definitivamente, el gobierno ecuatoriano tiene un concepto erróneo acerca del final pandémico, puesto que han eliminado el uso de las mascarillas sin la misma haber terminado de manera categórica, entonces no me parece algo positivo soslayar el uso de las aquellas en lugares cerrados”, aseveró la joven universitaria mientras sus ojos miraban el horizonte.

La joven universitaria aseguró que no se sacará la mascarilla mientras se encuentre en un entorno poblado, en virtud de que prefiere prevenir en vez de lamentarse el día de mañana, sin perder las esperanzas de que pronto culminará la pandemia que acabó con la flor de la vida de muchos jóvenes y de personas adultas mayores.

No obstante, médicos expertos del país coinciden en que los lugares cerrados son los sitios más propensos a facilitar el contagio del virus, debido a la expulsión de inhalaciones en espacios reducidos, por lo que temen que esta medida tomada por el Gobierno pueda generar nuevos contagios en las próximas semanas.

“Considero que es un tiempo sensato, puesto que en los últimos feriados nacionales no ha existido rebrote alguno, teniendo en cuenta que las personas no han tenido cuidado”, emitió con firmeza Adalid Vera morador de Barbasquillo.

Precisamente, en zonas costeras en donde el cielo se deshace en rayos de oro se notaba un amplio cumplimiento de la disposición gubernamental, aunque en ciudades como Guayaquil tierra de encantos y palmeras y de las más pobladas del país, decidió mantener el uso obligatorio de mascarillas en lugares cerrados, con énfasis en el transporte público, centros educativos y casas de salud, entre otros.

“Cada quien es responsable de sus actos y de su salud, por esto no hay que exigir el uso de las mascarillas, simplemente es cuestión propia el cuidarse o no, incluyendo la responsabilidad de cuidar a nuestras familias”, refrendó Vera, mientras disfrutaba de un helado en la cálida tarde de mayo.

Ante esta situación, es grande la felicidad de muchos por querer regresar a la vida normal, pero también sienten temor de los riesgos existentes.

“Las personas que quieren protegerse pueden cubrirse completamente si quieren, pero yo me siento liberado del virus, ya que tengo la tercera vacuna, además, no creo que la gente le haga caso al Gobierno», relató este solitario tosaguense habitante en la ciudad de Manta.
https://cuidateplus.marca.com/bienestar/2022/04/06/eliminar-mascarillas-interiores-dicen-expertos-179618.html

En este mismo contexto, Mercedes Vélez, vecina de la avenida universitaria de la ciudad de Manta, con los ojos brillantes tal lucero, acentuó, “lo que está por venir es un inmenso caos, nadie toma conciencia de que la pandemia no ha terminado y esto traerá grandes problemas futuros”.

Sin duda alguna, las alertas sanitarias, advierten a la ciudadanía las consecuencias de la eliminación del tapabocas estimando la decisión tomada por el presidente, en donde estimula la conciencia de quienes desean seguirse protegiendo.

“La mayor parte de personas buscan el bienestar propio, es decir, cuidarse a si mismo sin pensar en el entorno que los rodea, por este motivo fracasamos como sociedad y nos llegamos a contagiar de manera más abrupta”, determina Mercedes Vélez con una mirada llena de angustia por la pronta decisión tomada por el presidente Lasso.

Opiniones como estas son las que se escuchan día a día en los distintos cantones del Ecuador, llegando a un punto de preocupación por parte de varios ciudadanos del país, mientras el resto se sienten libres y felices de que la mascarilla haya sido eliminada

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